Vive y disfruta ser tú mismo
Mírate al espejo, sonríe con tu reflejo, háblale a tu miedo que ya no te va a someter, avísale a tu cara que estás al mando de nuevo y no dejarás que desdibujen tu sonrisa otra vez. Hay tantas cosas que celebrarte que me gustaría que busques plantillas editables de diplomas, para que te otorgues unos cuántos reconocimientos por tu esfuerzo, logro, dedicación, perseverancia, positividad, empatía, resiliencia, resistencia, combatividad, etc.
Celébrate. Eres excepcional. No todo ha sido calamidad y fracaso; ha habido inundaciones, pero también días de arcoíris. Minimizar los días de solecito y frescura es injusto, cruel y enfermizo. Empieza por ser tu propio fan; dale micrófono a la voz de tu porrista interior, ya fue suficiente de escuchar al saboteador interno que te juzga, critica, señala, intimida, paraliza o deprime. Basta ya, ¿no crees?
Eres quién eres: único, útil, irreemplazable; y debes empoderarte sobre el pesimismo y el temor. Cree en ti; apuesta por ti, dándote oportunidad a reconstruir tu autoconfianza, automotivación y autoestima desde la fe, desde el perdón, desde la resiliencia y la autoempatía. Sé bueno contigo hoy, empieza por sonreírte al espejo antes de dormir, y al despertar date piropos, mándate besos; sonríe y celebra que vives, respiras y estas en movimiento para seguir tus sueños. Pero no vas solo: Dios es tu número uno en la banca de fans.