Menú Cerrar

Reescribe tu historia (2)

Carácter

2 – Carácter: Lo que haces habla de quién eres.

El segundo eje rector es el carácter: nuestra historia de vida comienza desde si fuimos planeados, bienvenidos al mundo, deseados o rechazados, todos esos eventos van marcando las pautas del auto concepto, como nos trataron, como nos hablaron, si nos atendieron o nos dejaban llorando mucho forman un sistema de creencias y valores estrecho o expansivo según los apegos y vínculos con nuestras figuras significativas de autoridad en el entorno.

Trata de recordar si te sabías: cuidado, protegido, comprendido, atendido, acompañado o, todo lo contrario, te recuerdas solo, con frio, hambre, miedo, dolor como invisible a los demás. Todos esos elementos van construyendo tu carácter: animoso, luchón, ofendible, aguerrido, sincero, sumiso o combativo etcétera. Porque uno se cuenta una historia a partir de lo que oímos y lo que leemos de nuestro medio. Nunca eres responsable de abuso, maltrato, sobre protección castrante o indefensión humillante, no eres culpable, pero si puedes hacerte una capa de víctima para mendigar amor o una vestidura de realeza donde sabes defender tus puntos, conseguir tus metas, superar tus propios límites. Es necesario entender una poderosa verdad, la gente puede pisar nuestros derechos humanos, civiles, mercantiles, familiares, sociales, laborales, tus garantías constitucionales pueden ser pisadas hasta por el mismo sistema y eso te hace aprender que no vales, no cuentas o no importas, pero no es así, porque tu verdadero yo, tu esencia sacará del dolor coraje para enfrentar la injusticia, carácter para perseverar ante cualquier obstáculo y no dejarte mutilar emocionalmente, porque crees en ti y sabes de lo que eres capaz de hacer si perseveras y no te abandonas. Habla bien de ti para ti mismo y comienza a construir tu nuevo yo más fuerte, más humano, más resiliente y más sabio. Reescribe tu historia cambiando el auto saboteo por la seguridad, el auto menosprecio por la sana auto estima comienza diciéndote al espejo: ¡Hola yo! bendit@ de Dios, soy una bendición para el mundo.