Alas nuevas
Renovarse o morir. Hemos hablado del doloroso proceso de las águilas para llegar a los 70 años más fuertes que en la madurez de sus 40. ¡Qué magnificas lecciones nos ha dejado el creador!, con animalitos tan sencillos como el conejo que hace su casa sobre la roca y no le toman por sorpresa los movimientos de las placas tectónicas bajo la tierra, y la majestuosa reina del alto vuelo no se conforma con 40 años de grandeza, sino que al precio de un dolor inimaginable se mutila a sí misma, pico, garras y plumas.
Cambia tu manera de hablar, sé fiel a tus creencias y no le permitas a tu boca ser profeta de mal agüero saboteándote tú solo.
Abraza la infelicidad y redirecciona tus metas. Cuando reconozcas un error no negocies tu integridad, no diluyas tus principios de vida. Las alas con plumas nuevas del águila después de renovarse crean una calcificación tan fuerte en sus articulaciones que pueden picarse en descensos intrépidos para cazar sin riesgos de quebrar sus alas, porque la roca les dio una nueva fuerza y resistencia, porque saben que lo que no las mató las hizo más fuertes.