Se vale
Se vale hacer pausas para agarrar vuelo; no es malo mirar atrás siempre y cuando sea para aprender de los resultados que no fueron lo que esperábamos. No es malo equivocarse, es humano: los errores son la escuela de los mejores aprendizajes de la vida. Parar no debe ser un problema, sólo no echar raíces en la nadedad. ¿Conoces esa palabra? La “nadedad” es el antónimo de otra palabreja: “completitud”. Si te detienes para quedarte varado en la nada habrá vacío, frustración, silencios dolorosos, y brotarán raíces de amargura.
Si te detienes a mirar, reflexionar, aprender o desaprender maneras que no te han funcionado entonces respirarás sin amargura, mientras sonríes experimentando completitud; sabes que sabes que no te falta nada para estar completo porque es parte de la humanidad la falibilidad, que nos lleva a perfeccionarnos en carácter pero no en esencia; ya somos imagen y semejanza de un Dios perfecto. Estamos completos en él.