Renovarse o morir
Renovarse o morir, es la frase emblemática del proceso de las águilas que hemos mencionado por la necesidad de tomar decisiones valientes cada que es necesario un cambio en nuestra vida. Vale la pena decir que los cambios dan miedo porque todo lo desconocido, incierto o desafiante asusta, pero negarnos a dar pasos al futuro para construir un nuevo yo más fuerte, humano, sensible, sabio o humilde según el caso, negarnos a ello, es equivalente a cavar tumbas emocionales a nuestros sueños, a nuevos aprendizajes, nuevas amistades y aventuras en el desaprender para reaprender nuevas formas de ser feliz, de amar, de comunicar y desarrollarte en una sociedad cambiante para fructificar y no ser ahogada por el dolor de la traición, el desamor o la crueldad del olvido.
Escoge celebrarte en tus logros y también en tus caídas, porque estás construyendo nuevas estrategias a partir de lo que no ha sido lo que esperabas, o ha llegado a su fin un ciclo que merece ser cerrado con libertad, dignidad y plena satisfacción de ser tú, un ser humano con derecho a ser feliz, al igual que a pasar momentos infelices pero creadores de tu mejor versión.