El primer lugar
Todos hemos tenido muchas veces la cabeza tan alienada de tantos pendientes que no nos damos cuenta que dejamos de decir gracias, en casa o en la calle a gente que tiene expectativas afectivas puestas en nosotros y no le damos tanta importancia, no nos quita el sueño, no nos devolvemos a disculparnos ene cantidad de veces por la omisión involuntaria; pero luego, entonces, ¿porque puede taladrarnos tan fuerte una descortesía de los demás hacia nuestra persona al punto de encerrarnos a llorar en el sanitario o querer salir corriendo a respirar aire a otro lugar para contener el llanto? Te explico un principio para entenderlo: “Cuanto más afectos estén comprometidos en una relación con quien sea, mayor será el impacto negativo de sus descortesías”. Necesitas ponerte en primer lugar como tu fan y porrista para compensarlo si daños.