No todo lo que nos duele tiene una razón fisiológica, de la misma manera que no todo lo que nos hace llorar se debe a una pena sentimental, solemos caer en la falacia llamada generalización apresurada cuando catalogamos con ligereza algún evento o personas desde un pobre contexto histórico basado en experiencias aisladas o repetidas que nos marcaron negativamente con alguien importante en nuestra vida, sobre todo en la niñez y por falta de inteligencia emocional o madurez ni lo enfrentamos validando nuestras emociones ni mucho menos lo resolvimos en el momento, y nuestras primeras relaciones en el núcleo familiar se tiñeron de hostilidad, violencia pasiva o agresiones psicológicas que nos generaron hiper sensibilidad a las ofensas por ciertas cosas que la gente dice o hace y que solo nosotros sufrimos agravios en silencio.
Cabe aclarar que es muy común que de ofensas reales por desacuerdos o incumplimientos de promesas nos deslicemos en el tobogán de la victimización creando ofensas imaginarias a partir de esas realidades dolorosos que sufrimos sin poder defendernos, aclararlo y restaurar vínculos filiales. Primera tarea para aprender a amarte:
VALÍDATE: dale valor a lo que sientes y háblalo, con la persona correcta en el momento oportuno, con el enfoque centrado en lo que necesita ser aclarado, no ponernos históricos cuando ya estamos al borde de sentirnos histéricos, ya basta de repetir el error de decir “No pasa nada no te preocupes” cuando sí te dolió algo, o “No fue nada tranquis estoy bien” pero no estuviste bien en su momento, o peor “Olvídalo no era importante” pero la verdad es que si era importante para ti, y no es justo ni para ti ni para los demás, negar oportunidades a la reparación de las faltas y la restitución de los daños sean morales, económicos, relacionales, sociales, vecinales, familiares, sentimentales etc.
Cualquier efecto negativo en tus emociones o relaciones a causa de lo que sea merece ser atendido, pero necesitamos hablarlo, comunicarlo en aras de reconciliar porque nadie por más empatía que tengamos, nadie somos adivinos para saber cómo interpretan los demás algo que para nosotros fue o no fue tan grato, significativo, agresivo o injusto, porque recuerda la referencia tan trillada pero cierta, “Algunos ven un vaso medio vacío pero otros ven el mismo vaso medio lleno”, así pasa la mayoría de las veces debido a que cada cabeza tiene su propio banco de imágenes capturadas de sus vivencias pero cada recuerdo se guarda con una respectiva carga emocional diferente a la nuestra, nunca son imágenes neutras algo nos generan que provoca reacciones en la Inteligencia emocional y con ellas nos hacemos cada película de ciencia ficción en nuestra imaginación debido a que el cerebro tiene una función asociativa de todo lo que almacenamos por ello a partir de un evento real que nos lastimó en el hogar recreamos dramas desde conflictos familiares negados o sin resolver en otros escenarios, por eso sentimos que los maestros son unos tiranos como nuestros padres, o nuestros compañeros de aula o trabajo, son villanos traidores como nuestros hermanos o agentes vulnerantes de la infancia, con puros prejuicios en la mente sin darnos cuenta perdemos el piso de lo real a lo imaginario porque solemos vivir proyectando en los demás lo que no les corresponde debido a que nos recuerdan a alguien por lo que hacen, dicen, gesticulan y hasta creemos conocer lo que piensan solo por analizar su lenguaje corporal.
Todo esto se debe a que nuestro recuerdo asocia que cada que levantaban la ceja nos hacían sentir descalificación, o cada que fruncían el ceño nos humillaban con desprecio, o cada que hacían trompitas entre cerrando los ojos nos hería con sus largos silencios, daban media vuelta y sin explicaciones nos ignoraban por horas, días, semanas o meses, y eso también es violencia.
Tanto los gritos como la negación de la palabra es violencia. Así que cuando alguien te genere esa desagradable sensación de rechazo o tu sientes desagrado por alguien a quine ni has tratado, no sabes cómo se llama ni cómo es su carácter, cómo piensa, pero ya te cayó mal nada más de verle a lo lejos, oír su voz o escuchar su nombre. Se debe a la inteligencia emocional porque te recordó a alguien del pasado con quien tienes asuntos sin resolver.
Si se da el caso de un rose o incomodidad mayor atrévete a buscar negociación de tonos, modos, maneras de hacer las cosas etc. Háblalo con la mayor naturalidad neutralizando las emociones alteradas por tus prejuicios y sin exhibir toda tu historia sino hay confianza, simplemente hazle saber que prefieres que su trato o relación sea con x, y o z línea relacional o conversacional. Te voy a contar algo reciente que me pasó, a una amiga muy amada de confianza, durante un retiro de varios días entre amigas le nació de repente empezar a llamarme Lizzete y para mí sin alguna explicación, sentí que me gritaba aun que su voz era muy dulce y abrazadora como siempre, pero por alguna razón inconsciente de momento me sentí golpeada porque no me llamo Liz, como siempre, me gusta mucho mi nombre, pero Liz me encanta. Inmediatamente comenzó mi cineasta interno de Hollywood interior a crear una película melodramática con los argumentos: “mi amiga ya no me quiere”, ¿Qué habré hecho para caerle tan mal de pronto? Y comencé a tratar de hurgar en mis recuerdos a quien me está recordando con ese nuevo sobre nombre que me hizo sentir tan rechazada.
Y efectivamente recordé a alguien de mi círculo íntimo en la infancia que me cantaba una canción ridiculizándome, haciendo cuernos con sus manos y como cereza del pastel me hacía caras feas y mi cerebro inmediatamente que escuché Lizzete querida ¿cómo estás? Encendió mi sistema de alerta, tuve una descarga de cortisol que es la hormona de la ansiedad y mi corazón palpitó muy fuerte, se retrajo mi dilatación en las pupilas y sentí hielo recorriendo mis manos. Me tomó 3 días tomar valor para decirle amiga, amo mi nombre, escucharte decirme Lizzete me recordó algo desagradable que me genera desagrado, por favor dime Liz o Lizzi pero no Lizzete, no tiene que ver contigo solo son mis recuerdos hostiles, inmediatamente mi preciosa y empática amiga me dijo: perdón bella, es que tuve una mejor amiga en la primaria que así se llamaba y verte con ese amor que te tengo hoy me hizo recordarla y evocarla, llamarte así me hizo feliz, pero gracias por decírmelo, y ¿Por qué hasta ahorita me lo aclaras amiga? te torture 3 días llamándote así, yo feliz recordando a mi amiga de la infancia y tu infeliz recordando un agresor de tu niñez, no es justo. Y nuestro vínculo de amigas sigue fuerte, sano y ahora escalamos a una mayor confianza en la comunicación.
Porque me amo me valido, le doy valor a mis sentimientos, pensamientos y comunico sus efectos en mi subconsciente comunicándolos, generando acuerdos o aclaraciones para saltar las barreras emocionales que nos hacen caer una y otra vez tropezando con las mismas piedras de dolor o prejuicios para evitar llegar a fracturas relacionales o divorcios emocionales, porque me amo.
Tarea 2
Por higiene mental erradiquemos de nuestro vocabulario palabras exageradas dramática y falsamente sentenciadoras como: todo, nada o nadie, siempre y nunca, con las cuales nos victimizamos y re traumatizamos a nuestros propios ojos hasta crear programación de códigos bio emocionales que nos llevan a repetir una y otra vez los mismos sucesos indeseables, vamos a ver desde la neurociencia cómo se crean e interrumpen ciclos viciosos para aprender a cerrarlos saludable y definitivamente desaprendiendo el lenguaje tóxico que nos auto sabotea.
Reaprender es una manera de esculpir una nueva arquitectura cerebral para provocar que nos sucedan las cosas lindas que solo vemos suceder a otros en las películas o que incluso llegamos a envidiar secretamente en los demás.
Ejemplos:
“todo” me sale mal, analízalo fríamente y verás que en realidad es una gran absoluta exageración; “nadie” me valora en esta casa, cuidado con lo que repites porque se hará una verdad en tu mente “siempre” me hacen menos, cuidado con la victimización, atrévete a levantar la mano y opinar ; “nunca” voy a ser feliz, nunca gano, nunca importa lo que yo quiero o pienso, ¿nunca qué? cuidado con lo que profetizas para ti, recuerdas la frase “somos arquitectos de nuestro destino” te voy a explicar porque repetimos ciclos de dolor en distintos lugares y círculos sociales.
El lenguaje del cerebro es la palabra y de la mente la imagen, haz consciente que todo lo que hables será usado en tu contra por ti mismo debido a que das órdenes a tu cerebro cuando reiteras tus ideas con verbalizaciones absurdas o infundadas como: “ya llegó el invierno me van a doler mis reumas” “llegaron nuevos vecinos, ya no se van a juntar conmigo” La receta es sencilla, después de validar tus emociones comienza a aprender a amarte, hablando con prudencia, cordura y sabiduría a tu mañana, profetiza tu paz, tu felicidad, tu estabilidad, es cierto que tu cerebro atrae lo que le pides y tu mente se involucra cuando creas películas imaginarias reforzando tus temores afectivos, porque cuando duermes tu cerebro se repara, pero tu mente no duerme y cuando despiertas sientes que no descansaste porque estuviste dándole vueltas a tus pendientes a través de pesadillas o sueños raros, caóticos o repetitivos ¿Te ha pasado?, tu mente tratará de darte soluciones a través de tus sueños si tu cambias el chip antes de dormir dando gracias por lo bueno en lugar de instalarte en quejas, lamentos, frustraciones, enojo o miedos.
AGRADECZCO PORQUE ME AMO, da gracias a la vida, al universo a Dios y a ti mismo por todo lo bueno, no todo fue o es malo, siempre habrá tesoros que rescatar de cada eventualidad, una gente amable, un clima favorable, un servicio inesperado, una sonrisa compasiva, un gesto de caballerosidad, encuentra detalles que agradecer y en eso enfócate antes de dormir para darle combustible emocional a la buena actitud del mañana.
GENERO NUEVAS ILUSIONES PORQUE ME AMO, entusiásmate con tu por venir, recapitula aprendizajes adquiridos de las dificultades vividas, cada una representa una oportunidad de reinventarte, consciente de lo que no quieres que se vuelva a repetir, y valora que tienes vida para un nuevo comienzo, planea con ilusión cada día y etapa en que estás y estarás re enfocado, tú decides re escribir tus finales felices desde tu nuevo yo mejorado, como dice mi amiga Ruth Ost “sino planificas tu éxito, ya planeaste fracasar”.
ME CELEBRO PORQUE ME AMO, aplausos de ti para ti porque has superado cada eventualidad, te sobrepusiste con resiliencia a cada adversidad, has resuelto con lo mejor de ti cada reto, sorteaste los huracanes emocionales, has aprendido a surfear las olas y dejaron de revolcarte, cada día trae nuevos inconvenientes circunstanciales, pero en cada uno algo hiciste para seguir de pie, regálate un aplauso, abrázate y mírate al espejo, di tu nombre y expresa reconocimiento de ti para ti, da un toque a tu barbilla de “Bien hecho genio” “lo hicimos” honra tu manera de salir un día a la vez, una batalla a la vez.
Aprendiendo a amarme es nuestro enfoque en esta pagina porque TU VIDA ES MUY IMPORTANTE.