SANANDO EL DUELO POR ABUSO (3)
Tus padres no son los villanos, tú no eres malo, el verdadero enemigo de todos los seres humanos es un perverso ladrón de la inocencia y asesino de sueños, que corrompe lo que no puede destruir. La buena noticia es que han pisado tus derechos civiles de niño y morales de humano, pero NO pueden pisar tu dignidad divina, por ser hechura de un Dios de bondad.
Luto del alma es que no moriste físicamente en los abusos, pero cometiste suicidio intelectual, sentimental, profesional, financiero o social, tú mismo has saboteado tu felicidad, te creíste indigno y permites que te abusen porque mordiste el anzuelo del engañador y como te vistes de mendicidad emocional, atraes abusadores, permites que te victimicen, pero eres tú el único que puede y debe amarte lo suficiente para poner límites. Las adicciones de cualquier tipo: a la queja, al trabajo, a los gritos al tabaco, al alcohol, a las deudas, al sexo o relaciones de codependencia laboral o emocional o a las compras y acumulaciones compulsivas porque ya tuviste tantas pérdidas que no quieres tirar ni envolturas de chicles, boletos del camión, cacas de tus mascotas, notas de compras, papeles y todo tipo de reliquias emocionales.
En la Biblia encontramos historias de personas, familias, pueblos y generaciones inmorales, perversas y sufridas igual a nosotros en sus batallas, tristezas, debilidades, vergüenzas o errores porque compartimos un común denominador llamado humanidad, pero EL DIOS QUE TODO LO VE, HA PROMETIDO DEFENDERNOS Y NO DEJARÁ SIN CONSUELO AL QUE LLORA Y SIN CONSECUENCIAS A LOS RESPONSABLES. DIOS CONOCE TUS AFRENTAS Y QUIERE AYUDARTE.
David el gran rey de Israel por ejemplo fue un padre negligente, apático a los abusos entre sus hijos y necio para intervenir con valor, porque también fue un hijo violentado, ignorado y menospreciado de jovencito por su padre y hermanos mayores, tenía tan normalizado el abuso que no supo enfrentarlo para restaurar y restituir entre sus hijos, pese a ser una figura pública admirable, adorador, conocido como un hombre conforme al corazón de Dios. Un hombre de guerra y grandes victorias, pero herido en su niño interior, fue disfuncional en su rol de hombre, asesino lujurioso, esposo infiel, mal amigo y padre pusilánime, pero rindió su vida al Dios que es amor y bondad, y eso hizo la diferencia en su vida personal, íntima pero no en su vida relacional nuclear. Gran líder de ejércitos pero no de su familia, te suena familiar, no pienses en tus padres sino en ti, yo en mi misma, todos fallamos pero tenemos la misma esperanza de reparar, resarcir daños y volver a construir nuestra autoestima desde valores firmes y con la mira en lo eterno donde no somos condenados sino redimidos, amados y contamos con un recurso jurídico inapelable que se llama AMPARO DIVINO.