Menú Cerrar

Estrategias de autocuidado (1)

Celebra tus triunfos

No basta “echarle ganas”

Muchas veces repetimos clichés que no significan absolutamente nada, en cuanto a fortaleza real o ánimo determinante, para superar eventos dolorosos, episodios traumáticos o crisis relevantes en mayor escala. Sin embargo, algo tenemos que responderle a la gente que, sin afán de molestarnos, hace presión con la genuina expectativa de vernos mejorar tras habernos visto caer o derrumbarnos.

Por compromiso, cortesía o en piloto automático, respondemos lo que la gente quiere oír y eso no nos alivia, al contrario, nos va añadiendo frustración porque sabemos bien en el fondo que ni siquiera es hablar por fe: no estamos en una fortaleza espiritual; fingimos hasta la sonrisa con los labios cerrados sólo para evitar sermones.

Una manera real de comenzar a enfrentar con verdaderos recursos de autocuidado, es validar las emociones, expresar algo como “gracias por preguntar”, “estoy que ya es ganancia”. ¿Has oído esa frase?  Es un acto de brutal franqueza que deja entrever que hay una persona dándole pelea a una situación que le ha rebasado pero no se ha rendido; quizá sigue su ánimo en el suelo pero continua respirando; puede ser que los ataques de pánico los sufre en secreto pero está viviendo, o sobreviviendo, ya no digo un día a la vez: un instante a la vez. Y eso merece celebrarse, así como a un bebé que da sus primeros pasos, le hacemos fiesta por cada solito que da hasta que verle correr es normal, luego montar bici y manejar su carrito, etcétera.

Celebra cada pequeño paso como un gran logro.