Ser valiente
A veces ser valiente no es suficiente, porque hablar o callar para resolver alguna diferencia o discordia mayor será como hacer tempestad en un vaso de agua; no siempre conviene la misma estrategia para enfrentar los desafíos diarios de la vida en familia, sociedad o en pareja, pero el ingrediente necesario, además de ser valiente para darle la mejor cara a la peor situación, es ser violento. No agresivo; cuidado con malinterpretar.
La Biblia nos enseña que el reino de los cielos no consiste en comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el espíritu. Que vivir las bendiciones del reino de DIOS ocupa valor y sólo los violentos arrebatan. Mateo 11:12
Tener valor es útil para hacer cosas correctas, pero hay que ser violentos contra la corriente para no hacer lo incorrecto sólo porque todos lo normalizaron. Estamos en tiempos malos y peligrosos donde a lo bueno le llaman malo y a lo malo bueno. Es difícil vivir con criterios sujetos al temor de Dios; para ello es necesario certeza, claridad, pasión, amor propio y absoluta firmeza en que Dios es fiel. Él no cambia, no olvida ni abandona, por lo que es como una póliza de seguros confiable, morir para que él viva.