Menú Cerrar

El arte de amarte para repararte (4)

Abraza el mañana con ilusión - El arte de amarte para repararte (4)

Amarte es abrazar con ilusión el mañana

La vida está llena de oportunidades. Las personas que cargan sus manos de pesares, abrazando las penas como quien no quiere soltar la mano de su maestra del kínder para ser promovido al siguiente nivel, se privan de la aventura de crecer, conocer nuevas facetas de su desarrollo, pulir habilidades, descubrir la socialización a otra dimensión en el romance adulto.

Quedarse a llorar en el baúl de los recuerdos es cerrar las cortinas al sol de cada nuevo día. Recuerdo un proverbio hermoso sobre esto: “Si lloras de noche por extrañar al sol, las lágrimas te impedirán disfrutar el titilar de las estrellas, y si de día lloras añorando las estrellas, las lágrimas no te dejarán disfrutar el fulgor del sol de mediodía”.

Cada etapa de nuestro desarrollo tiene sus atractivo y sus desafíos. Depender de otros de bebés, como ser autosuficientes de grandes, ambos tienen en común la posibilidad de mirar con expectación cada nuevo descubrimiento de nuestro yo en formación y abrazar la fragilidad humana propia de la especie, porque aún el ser frágil supone una ventaja: necesitamos unos de otros, nos podemos complementar, enriquecer y acompañar; de niño me llevan y me traen, ahora de grande yo decido con quién caminar.

Te invito a mirarte en el espejo y trabajar en reconquistar tu amor propio, celébrate vivo, en pie de guerra un día a la vez, y si sientes que la vida te da su peor cara, tu sonríele a tu mañana como quien sabe que no dependes de un juego de azar, sino que construyes a cada paso con lo que piensas, lo que crees, lo que te motiva a hacer o no hacer, lo que sueltas o retienes, lo que dejas ir o persigues.

Defiende tu derecho a ser feliz, porque eres tú la única persona que pavimenta con ilusiones tu puente al mañana.